
Un día invadió todo mi ser
un sufrimiento que no fue dolor,
una alegría que no fue placer,
un extraño sentimiento que no pude comprender.
¿Quién lo hubiese sabido?
Fue amor…
Pues yo ame y forme este sentimiento
en el alma de una niña angelical,
más sintiendo que me faltaba el aliento,
al verme humilde y en la miseria envuelto,
corrí a ocultarme
para no comunicar mi mal.
Y llore mucho mi necio empeño,
al ver que jamás seria dueño
del ser cuyo recuerdo me oprime el corazón...
un sufrimiento que no fue dolor,
una alegría que no fue placer,
un extraño sentimiento que no pude comprender.
¿Quién lo hubiese sabido?
Fue amor…
Pues yo ame y forme este sentimiento
en el alma de una niña angelical,
más sintiendo que me faltaba el aliento,
al verme humilde y en la miseria envuelto,
corrí a ocultarme
para no comunicar mi mal.
Y llore mucho mi necio empeño,
al ver que jamás seria dueño
del ser cuyo recuerdo me oprime el corazón...

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