/ alguna vez /

Fuiste la llama viva de un místico encanto
y tu aroma perfumo la cruz de mi calvario

Fuiste un florecido lirio de profecía,
y en mi copa de ensueños, el sueño de mi eucaristía.

Agua clara y bendita de un pilón encantado,
donde bien pudo cristo quedar purificado.

Aceite de lámpara mágica, virgen de un santuario encantado.
fuiste el polvo místico de un viejo relicario
de este mi corazón encantando.

Fuiste tu mi nuevo milagro, eras tú el alivio de mis penas
tu que todo lo podías, tu la de la gracia plena.

Santificaste el sendero por donde dolorido
camine hacia el reinado de lo desconocido.

Dejaste un gajo de ensueños en todos mis rosales,
tu que floreciste blancos trigos en mis trigales.

Dame claro de luna hasta que se haga el día
entre el gris de las sombras de mi melancolía.

/ sol y luna /

Tú aroma, Tu viento
que sopla, me abanica
y me acaricia.

Volaré, viajaré
hasta llegar a ti.

Quiero ir hacia ti
para iluminar
tu alegría oculta
con mi corazón.

Eres como un sueño,
eres mi ilusión.
Si pronto no llego
moriré de amor.

(*) amada,
melancolía imaginada.
Al contemplarte
soy tan dichoso
que saltan en mi pecho
los ecos del Sol
y los cantos de la Luna.

(*) amada,
melancolía imaginada.
Cuánto te quiero,
pasión de luz,
rosa adorada,
beso ausente,
noche estrellada.

(*) amada,
melancolía imaginada.
Aunque estés lejos,
te siento cerca.
Algo nuevo dentro de mí
nace de tu mirada.
Eterno color
de plata iluminada.

(*) amada,
melancolía imaginada.
eres el temblor
de un sentimiento
secreto misterio
de un enamorado.

(*) amada,
melancolía imaginada.
Eres como un sueño,
eres mi ilusión.
Si pronto no llego
moriré de amor.

(*) Y tu nombre ahora es esto,
un símbolo entre la nada…

/ siempre /

Con nuestra pesadumbre, callada y dolorida,
por todos los senderos, para toda la vida.

Quisiera sentirte siempre cerca teniéndote distante,
bajo el cristal lluvioso del cielo sollozante.

En todas las auroras esperar tu llegada,
en todos los ocasos sentir la llamarada
y que por un segundo infinito
te sientas amada.

Purificas la senda,
dulcificas la espina,
y te presiento en la fuga de una alegre golondrina
bajo una lluvia que no llega,
bajo una estrella.

Ya no hay gracia para el retorno,
el corazón en suspenso de tu recuerdo beato,
como espiral en cielo
te busca en cada puerta que se abre
en cada carpeta que no estas

Viajar por los senderos, plenos de tu entusiasmo,
es mi mayor anhelo
con la rosa viva de tu armonía

Y saber que mañana,
cuando nos volvamos a ver de reojo
decidamos al fin, navegar en una barca de ensueños
sin retorno,
dejando todo atrás
para vernos juntos, veteranos
y ver que los remos del retorno
ya se han quebrado

/ loco, callado y triste /

Soy un hombre que
no siempre dice lo que siente,
pero esta vez haré
una excepción,
por si
algún día
tú sombra querida
se va para siempre…
Mi corazón palpita en silencio
buscando un cielo que yo ignoro,
la calma y el silencio lo embriagan todo
de pronto, muy suavemente,
con sutil fascinación
vas surgiendo dentro de mí.

No estoy solo esta noche
por que tú aroma tan delicado esta conmigo
el tiempo ha pasado
ya todo es esta noche.

Solo existo, yo, que por ser loco, callado y triste
puedo soñar despierto
y recordarte a cada momento un poco.

Una vez hubo un gran dolor
en pleno corazón,
pero ya no importa su principio
ni su final,
dolió como fino puñal
dentro de mí.

Deje sentir ese dolor
que nació porque si,
y aunque insoportable fue
cada lágrima sin querer me acerco mas a ti
ironías de la vida
mientras más se llora
más se ama.

Fue entonces que fui de nuevo hacia ti mujer
lleno de mis sueños y mil palabras tenues,
llegue hasta tu sombra, amiga,
y te dije otra vez eso que tu ya sabes.

Eso que tú ya sabes pero aun no entiendes
eso que tú ya sabes y a veces no entiendes
mi amor incondicional y algo más.

Oídos de mujer, en ellos no se prende
mas que la voz…. y el viento se lleva lo demás
y lo demás es todo: el ansia de entregarse
apasionadamente en una sola palabra.

Palabra infinita que tiembla de no ser escuchada,
palabra sublime en donde cabe el mundo,
como el cielo en tus ojos
y el sol en tu mirada.
palabra cercana y precisa
que tú conoces
y tantas veces dije.

Palabra que hoy menciono
por si algún día sobre mis labios ya no hay sonrisas
para entregarte mi alma:
¡Amor!

/ reza /

Haz abierto los ojos en mi noche
es hora ir a misa, despierta ya, alma mía.

Se han abierto mis ojos en la noche
de tus esperanzas, esperanzas de una eterna agonía
despierta ya, alma mía
llaman a misa blanca, reza el Ave María
este devoto de la melancolía
busca tu sombra y alegría

Han sembrado tus manos en mi noche
sueños y floreces, alma mía.
han sembrado tus manos en mi noche
una eucaristía de lirios en derroche
reza, alma mía, reza…
al claro de tus ojos florece mi alegría

Tú eres riego de luz bajo mi noche
yo buscare el sendero que en la sombra he perdido.

Tú eres cofre de luz que abre su broche
sobre el trunco sendero que va desde la noche
de mi melancolía, mas allá del olvido

Dame de tu luz clara hasta que se haga el día
entre sonrisas sombreas mi melancolía.

/ mas alla del olvido /


Tus eras en mi noche un reguero de estrellas
pondrás en mi sendero tus luminosas huellas

Y serás toda blanca, toda purificada
por eterno en el claro de una eterna alborada

Y serán tus dos ojos sobre mis blancas manos
en mi ritual de ensueños dos luminosos granos

Y por que sea un claro de lunas en mi noche
ya lejos de la vida, triunfante el dolor,
sobre el estéril polvo de lo desconocido
yo abriré de tus ojos el luminoso broche
y sembrare tus ojos mas allá del olvido

/ ven /

Ven hasta mi sombra, mi noche te espera
mi huerto ya sabe de tu primavera

Mis blancos rosales florecen de prisa ven,
yo te consagro en mi blanca misa,
ven mis trigos blancos, en mi noche oscura
y en las siete llagas de mi mordedura

Por ti hay un retoño de ensueños azules
sobre la tristeza de mis abedules.

Por ti siento ansia de crucifixiones;
quiero ser el símbolo de tus redenciones

Ven hasta mi sombra mi noche te espera
mi huerto ya sabe de tu primavera