/ sosiego /


Ha llegado ya la hora esperada
de borrar estas líneas
para así matar la pena.

Porque eres tan linda bella mujer,
dulce sosiego de mi alma,
como la fresca mañana
que me llena de alegría.

Y pensaba hasta olvidarte,
a confesarte me atrevo
que mas vale la franqueza
cuando hay amor sincero.

En vano pienso olvidarte
cuando eres la vida misma.

/ a hurtadillas /


He de volverte amar a hurtadillas
otra vez como ayer
como ese ayer que nunca olvidare.
He de volverte amar otra vez.

Deshojare el manojo de mis versos
todos los días al amanecer,
y en el amanecer de cada día
pensare que nunca vimos juntos
ni siquiera un amanecer.

Pasare solitario por la calle
que juntos un día nos vio pasar,
por esa misma calle que siempre existirá,
pasare tarareando una canción
por no tener que llorar;
tu frente, tu boca, tu cabello,
en cada sueño los besare
con el beso del recuerdo
como en aquel ayer
en el que en un papel te prometí mi querer.

Soñare con tu amor y con tu imagen
mientras contemplo mi vida pasar,
mientras espero la dicha que volverá,
mientras espero tu amor
que al fin vendrá…

/ en algún lugar eterno /


Eternos y constantes
en algún lugar, en algún instante.
Fuimos y seremos,
aunque nuestra noche
nunca llegue.

Infinitos y serenos
reposaremos como siempre
bajo la angustia de no sabernos
Tú y Yo, en algún lugar eterno.

Por las noches mis recuerdos la llaman
bajo el aroma de lo ya olvidado.
Tanto le he pedido al cielo
que sin brazos me he quedado.

Por las noches su sombra danza:
bajo el brillo de la luna,
bajo la música del alma.
Fuimos y seremos.

Distantes y candidos
trataremos de buscarnos
porque cuando llegue el domingo
sin saberlo, nos extrañaremos hasta encontrarnos.

/ de martes a domingo /


En espacios diferentes yo la veía,
su andar cautivo
preso del viento, aun se siente.
Y yo la quería de martes a domingo.

Los merecimientos de sus encantos,
empañaron el calido afecto,
en fanático ensueño aun la recuerdo.

Fugamos a grandes encuentros
ella bajo la luna, frente al mar
y yo a mi pequeño lugar,
donde de martes a domingo la solía amar.

Hoy entumido hasta los sentimientos
tratando de comprender
la angustia de saberla llena de lamentos
yo la recuerdo..

Juro que en sus brazos me deje llevar,
y juro también que yo la extrañe;
le juro mujer que yo hace mucho la deje de querer.

/ mujer /


El viento lo sabe y te lo grita al caminar
y tú no te das cuenta
estas muy ocupada para sentir,
pero este mortal te recuerda
que ante tus ojos mujer,
el amor cobra esencia

La dulzura de tu ser
dulcifica cualquier sendero
déjame acompañarte a tus angustias y desencuentros
y juntos perdernos en un para siempre,
en donde descansen nuestros sueños