/ siempre /

Con nuestra pesadumbre, callada y dolorida,
por todos los senderos, para toda la vida.

Quisiera sentirte siempre cerca teniéndote distante,
bajo el cristal lluvioso del cielo sollozante.

En todas las auroras esperar tu llegada,
en todos los ocasos sentir la llamarada
y que por un segundo infinito
te sientas amada.

Purificas la senda,
dulcificas la espina,
y te presiento en la fuga de una alegre golondrina
bajo una lluvia que no llega,
bajo una estrella.

Ya no hay gracia para el retorno,
el corazón en suspenso de tu recuerdo beato,
como espiral en cielo
te busca en cada puerta que se abre
en cada carpeta que no estas

Viajar por los senderos, plenos de tu entusiasmo,
es mi mayor anhelo
con la rosa viva de tu armonía

Y saber que mañana,
cuando nos volvamos a ver de reojo
decidamos al fin, navegar en una barca de ensueños
sin retorno,
dejando todo atrás
para vernos juntos, veteranos
y ver que los remos del retorno
ya se han quebrado

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